Muchos artículos afirman que el reto más grande de las empresas será reclutar los millennials y sobretodo implantar políticas para que se queden más de un año.

Los #millennials serán en algunos años el 47% de la fuerza de trabajo y entenderlos es y será primordial para el desarrollo de cualquier negocio. Clic para tuitear

En los blogs se pueden encontrar muchos consejos e infografias. En los eventos se subrayan los rasgos típicos de la generación Y pero, desafortunadamente, los hechos son diferentes y no corresponden a las palabras pronunciadas.

Las empresas siguen siendo indignadas a cambiar su paradigma de gestión. Siguen pensando de tener el poder, de elegir el mejor candidato y que éste se quede hasta la jubilación.

¡Las reglas del juego están cambiando! Con cada proceso de selección que llevo a cabo, con cada toma de contacto que tengo con los candidatos, con cada comentario que escucho de mis amigos, me doy cuenta que las empresas pierden siempre más su poder de decisión.

 

“Es el candidato que elige si quiere trabajar contigo, y una vez que te haya elegido, él decide si quiere quedarse y remar en tu barco para conseguir tu objetivo”.

 

Ahora bien, esto pasa cuando quieres a los mejores, ¿y todas las empresas quieren a los mejores, no?

Bueno, si eso es lo que quiere tu empresa tendrás que encontrar la manera, ya que no hay solo una de enamorar a los millennials. 

 

 

 

Algunos tips para enamorar a los millennials

 

1) Empieza a aplicar correctamente las normas de derecho laboral.  

 

Empieza por respetar la normativa legal y a cuidar tu reputación de marca. 

 

Por “desgracia” nos encontramos en la era digital.

La información se puede encontrar en un click y las habilidades multitasking de la generación Y les ayuda a moverse en diferentes áreas.

Las referencias negativas o el cuento de hechos no legales y/o no morales podrán ser compartidos a través de las redes sociales.

En estos casos tu imagen corporativa sufrirá un daño enorme. Y, si tu imagen corporativa se ve manchada, la posibilidad de reclutar a un millennial se reducirá drásticamente.

 

2) Evita sentirte superior en el proceso de selección.

 

El reclutador y el candidato deben estar a la misma altura.

 

Tú estás reclutando al mejor y él te está estudiando y decidiendo si encajas con sus valores. Es decir: ¿me siento identificado con la empresa?. 

La diferencia consiste en que tú, en caso negativo, lo descartas sin más del proceso de selección, mientras que él, si nota algo en ti o en la empresa que no le convence, o tuvo malas experiencias en el proceso de selección, utilizará las redes sociales para compartirlo. 

 

Humaniza los proceso de selección y cuida tanto a los candidatos que contratas como a los que descartas.

 

3) Adopta políticas flexibles.

 

Con políticas flexibles no me refiero solamente al horario y al lugar de trabajo.

 

Me refiero a la voluntad de romper esquemas y a la flexibilidad de crear procedimientos diferentes según el empleado.

Como ilustra la publicidad del nuevo Toyota RAV4 los paradigmas sociales están cambiando.

No te sorprendas si los millennials se presentan en la oficina en zapatillas.

Al final, ¿quién dice que el director de un departamento tenga que ir siempre en traje? ¿Si se presenta en camiseta, jeans y con su monopatín pierde su inteligencia y sus habilidades?

Según mi punto de vista, no en absoluto.

La manera de vestir está perdiendo relevancia en las nuevas generaciones. No sirve para evidenciar la posición del empleado en la escala jerárquica de la empresa.

 

Lo que define a la generación Y son sus acciones y su labor y NO su manera de vestir.

 

Ademas los estatus profesionales, cargos y jerárquicas,  pierden siempre más su peso ya que los organigramas son más planos (holocracia). Y muchas empresas empiezan a adoptar una estructura “sin jefes”. (http://www.elblogsalmon.com/management/empresas-sin-jefes).

 

3) Respeta su vida privada.

 

La generación Y ama su trabajo y está dispuesta a hacer lo imposible para lograr los objetivos que se propone, pero NO está dispuesta a sacrificar su vida privada.

Los millennials quieren desarrollarse en el mundo profesional pero no quieren dejar de cultivar sus pasiones y hobbies.

Organiza bien las tareas. Analiza los recursos disponibles y optimiza los tiempos, pero evita que un millennial se quede con frecuencia, todo el día en la oficina.

Si pasa todo su día en tu empresa no tardará en sentirse encerrado y con una sentida necesidad de huir.

 

4) Crea un ambiente laboral donde prime el respeto y la colaboración.

 

Como jefe pierdes siempre más tu poder y gritar a tus empleados para obtener más resultados o en caso de error no será productivo.

Como todos, los millennials buscan un ambiente de trabajo saludable pero la generación Y tiene menos miedo al cambio y está dispuesta a seguir cambiando hasta encontrar el lugar en el cual se siente completamente valorada.

Cometerá errores, como cualquier ser vivo, y será capaz de aprender de ellos solamente si sabes enfocar su desarrollo correctamente.

 

5) ¡Juega!

 

Como dice Pablo Alboran:

 

“La vida es de quien se la juega”.

 

Claro que sí. Los millennials este concepto lo tienen muy asumido, así que le tocará a cada empresa empezar a jugar si quiere acercarse y entender mejor a sus nuevos empleados.

 

6) Atrévete a compartir tu poder de decisión. Atrévete a involucrar a los millennials en el plan estratégico de tu negocio.

 

Como sabrás son colaborativos, les gusta trabajar en equipo, compartir ideas y tener responsabilidades. Confía en ellos y ellos apostarán por tu empresa.

 

7) Y por último. 

 

“Trata a tus empleados, ya sean millennials o no, como tratas a tus mejores clientes.”

 

El mundo está cambiando. Las empresas tienen nuevos jefes, la naturaleza nuevos huéspedes, los colegios nuevas clases, los huertos nuevos terrenos y la sociedad nuevas familias. La evolución es imparable..”(Toyota, spot RAV4).